- Para mi hermano "Rulo" (in memorian)
- MIRANDO LA SAGRADA FAMILIA
- ANA FRANK EN EL RECUERDO
- INGENIERIA ADMINISTRATIVA EN EL PERU
- A un año de la masacre de Bagua
- LA POLICIA DETIENE A CUATRO PERSONAS POR EL CRIMEN DE FREDDY SALVADOR MEDINA VILLEGAS
- FALLO CONCURSO DE POESÍA BREVE HARAWIKU
- VIERNES LITERARIOS EN LIMA
- LATINO: ARTÍCULO SOBRE NOVELA DE JORGE VARAS
- PRÓLOGO DE WINSTON ORRILLO A LA NOVELA "LOS MIGRANTES: ÉXODO Y DESAFÍO"
APOSTEMOS POR EL RESURGIMIENTO DE LA A.N.E.A.
artículosAPOSTEMOS POR EL RESURGIMIENTO DE LA ASOCIACIÓN NACIONAL DE ESCRITORES Y ARTISTAS
El prestigio de la Asociación Nacional de Escritores y Artistas (ANEA) –a la que con mucho orgullo pertenecí–, y de la que han surgido notables escritores y artistas no debe decaer. Al contrario, sus actuales integrantes deben aunar todos sus esfuerzos y proseguir con el objetivo que se marcaron sus fundadores, entre otras, las de unir a los espíritus inquietos que apuestan por la cultura como arma para el desarrollo del país. Por eso, pienso que se debe exigir al Gobierno local (al que no creo le sea difícil conceder al menos en calidad de préstamo) un espacio adecuado donde puedan volver a reunirse los poetas, los pintores, los músicos, los intelectuales y todos aquellos que aman los valores y manifestaciones espirituales del hombre y que hoy andan dispersos y se presentan aisladamente por diversos auditorios limeños.
POEMAS
poemas¡VUELVE CESAR VALLEJO! (A la memoria del vate peruano César Vallejo, en el centenario de su nacimiento)
JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI
biografías
JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI
José Carlos Mariátegui, la figura más importante del Socialismo Peruano del siglo XX nació en Moquegua el año 1985. Su padre Francisco Mariátegui era empleado público y su madre María Amalia La Chira hija de pequeños agricultores. Cuentan algunos biógrafos que la familia de José Carlos era de condición muy humilde llegando incluso a afrontar una dramática situación de miseria tras el abandono del padre. La madre de José Carlos trabajó de modista para ir sacando adelante a la familia.
JACINTO BENAVENTE
biografíasJACINTO BENAVENTE
Jacinto Benavente nació en 1866, en Madrid. Hijo de una familia acomodada: su padre era un prestigioso médico; y, desde niño tuvo todas las facilidades que le proporcionaba el pertenecer a una familia con estabilidad económica. Recibió una educación adecuada, que se tradujo en el pronto conocimiento de las lenguas francesas e inglesas, circunstancia que le permitió conocer desde temprana edad la literatura europea de la época.
EL DESCUBRIMIENTO DEL UNIVERSO Y SU TRASCENDENCIA HUMANA
artículosEL DESCUBRIMIENTO DEL UNIVERSO Y SU TRASCENDENCIA HUMANA
La observación del cielo ha sido una constante desde los albores de la humanidad. El hombre, impulsado siempre por ese afán de conocimiento, que lo ha llevado a sondear el cosmos y a desvelar algunos misterios del infinito espacio sideral, ha creado la ciencia de la Astronomía. En la antigüedad; los astrónomos griegos: Aristarco de Samos, Hiparco y Tolomeo, apoyándose en una visión geocéntrica del mundo, idearon técnicas para realizar las primeras mediciones de distancias.
LA POBREZA EN AMERICA LATINA
artículosEn América Latina la pobreza es como una enfermedad permanente y se presenta de manera casi homogénea en los 18 países que componen su continente. La población pobre de Sudamérica sobrevive con unos ingresos que son insuficientes para satisfacer sus necesidades básicas y reside en viviendas que carecen de acceso al agua potable, a la luz eléctrica, al gas y teléfono.
Son hogares con una alta tasa de dependencia demográfica y baja densidad ocupacional, donde el jefe de familia posee, generalmente, niveles medios y bajos de estudios y en la mayoría de los casos se encuentra desempleado. En el año 2000, en la región latinoamericana habían aproximadamente 207 millones de pobres, el 42% literalmente pobres y el 18% indigentes, es decir caídos en la pobreza extrema. Y en los dos últimos años la pobreza ha evolucionado; con Argentina hundida en una crisis que hace estragos en su economía, Venezuela y Colombia sumidas en conflictos internos que ocasionan el estancamiento de los sectores productivos, el desempleo y el aumento del gasto público por habitante, con Ecuador, Bolivia y Perú cuyas poblaciones prácticamente viven del recurso, habitando en chabolas y con una alimentación deficiente.
Pueblo de Dios
novelasEl camión cisterna llegaba solamente una vez por semana a nuestro poblado. Cuando esto sucedía los camperos salíamos apresurados de nuestras barracas provistos de cubos de lata, baldes y otros recipientes caseros que nos pudieran servir para recibir unas raciones de agua. Formábamos un remolino humano alrededor del camión abastecedor, sin dejar de empujarnos unos a otros con la intención de ser los primeros en adquirir el ansiado líquido.
De tal situación, sin embargo, sacaban provecho los aguateros para cobrarnos precios exorbitantes por un litro de agua. Ante la detestable actitud de nuestros proveedores de agua, levanté mi voz de protesta. Les dije que estaban lucrando con la sed de nuestro pueblo y que los iba a denunciar al municipio de Lima que era el ente encargado de fijar la tarifa del agua y de regular su comercialización. Ellos se quedaron perplejos mirándome. Mientras, yo pensaba que con mi enérgica protesta había encendido los ánimos de la tropa y que ahora podríamos obligarlos a que nos rebajaran el precio del agua. Pero como después de mí nadie dijo nada, aquellos tipos volvieron a prestar atención a la gente que les solicitaba con premura algunos litros del necesario líquido.
LA DURA Y PENOSA INMIGRACION
artículosLA DURA Y PENOSA INMIGRACIÓN
La inmigración humana es un fenómeno tan antiguo como la historia de la aparición del hombre. Es fácil suponer que los primeros habitantes de nuestro planeta, en algún momento de su devenir histórico, a causa de abrumadoras sequías, guerras tribales y fuertes catástrofes naturales, tuvieron que abandonar sus aldeas y tierras destruidas, convirtiéndose en nómadas. Los primitivos y sus descendientes se desplazaron por sendas y caminos desconocidos, cruzaron ríos, mares y continentes para finalmente establecerse en tierras exóticas y peligrosas, donde ellos, no obstante, veían el Paraíso que les brindaba la posibilidad de asegurar su subsistencia.Con el transcurso de los siglos, el preciado sueño inmigratorio subsiste en la mente de cientos y miles de habitantes de los países menos desarrollados del mundo, gente que, por desgracia, padecen largos períodos de desempleo, escasez de servicios básicos, e inseguridad en el futuro, entre otros problemas sociales de difícil solución. Para estos pobres, un Paraíso significa un país como Estados Unidos, o una comunidad rica como la de Europa, donde los niveles de vida y el bienestar social son mucho mejores en comparación con sus pueblos de origen. Ellos se imaginan que allí, en Francia o en España, tendrán mayores oportunidades de trabajo, mejores ingresos económicos, lo que les facilitaría una vivienda cómoda y unas condiciones de vida más digna.Es obvio que la situación económica de sus países de nacimiento es siempre el factor determinante del desplazamiento hacia el exterior de los contingentes humanos. Y de este éxodo, sacan partido las mafias o gente sin escrúpulos que a cambio de una simple posibilidad de llegar al dorado destino, les cobran cientos y hasta miles de dólares. Por el exorbitante costo del pasaje, los inmigrantes se vienen endeudados con sus familiares y amigos, o con prestamistas que les recargan el dinero a devolver con intereses. Gran culpa de la avalancha de flujos de personas al exterior la tienen los gobernantes encargados de trabajar por el bien de estos países. Por ejemplo en Marruecos, República Dominicana, Ecuador y Perú, la población sufre las consecuencias de la crisis económica propiciada por la gestión ineficaz de sus ministros, que no ofrecen más puestos de trabajo ni proponen salida alguna a la desocupación. La gente del pueblo, que no cuenta con recursos económicos, se ve atenazada por la desesperación, la pobreza y el hambre . Son estas circunstancias penosas, las que empujan al poblador de clase media y baja preferentemente, a alejarse de sus terruños, a romper con sus raíces y tradiciones para irse en busca de un provenir mejor lejos de su patria. Los fugitivos del denominado “tercer mundo”, con el obsesionado afán de alcanzar la tierra de las oportunidades, se desplazan por largas rutas intercontinentales, a través de caudalosos ríos fronterizos, estrechos marítimos saturados de peligros, desiertos y campos interminables padeciendo de frío, hambre y sed; utilizan cualquier medio de transporte y con una increíble inversión de energía física; algunos tienen la suerte de arribar en avión, otros pasan la frontera escondidos en trenes y autobuses, y muchos otros se vienen apretujados en pequeñas embarcaciones que son juguetes del mar. No importa en qué condiciones se llegue al país soñado: maltrecho, hambriento y sin documentación que lo identifique; qué importa un sufrimiento más en la vida, si luego se alcanza la meta deseadaLa decisión de muchos inmigrantes de apuntar la ruta hacia España, se debe en unos casos a la proximidad continental, como por ejemplo los marroquíes, magrebíes y gente oriunda de África, y en otros casos obedece a la vinculación histórica, como sucede con los sudamericanos. Esta relación surgida del mestizaje y expresada a través de la lengua, la religión y las costumbres similares a las castellanas, ha dado motivo a manifestaciones de afecto y simpatía por parte de los latinoamericanos que suelen denominar a España como “la madre patria”. La inmigración hacia España de individuos y colectivos procedentes de países menos desarrollados, con graves problemas socio económicos y largos conflictos armados, se ha acentuado en los últimos tiempos. Del año 1,990 al 2,000 cerca de un millón de extranjeros han ingresado en España con el propósito de establecerse en las ciudades más importantes del país. En Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, se han formado grupos barriales o pequeñas comunidades de gente africana y sudamericana. Los inmigrantes que anclan en el seno de estas grandes ciudades realizan denodados esfuerzos para ganarse el sustento, a veces trabajando en las faenas más inverosímiles, sin contrato laboral, con jornadas de quince o dieciséis horas diarias al servicio de un patrón explotador, o de un empresario ilegal cuya actividad es propia de la Economía Sumergida. Y en numerosos casos, más por culpa de la llamada “Ley de Extranjería” que por ironía del destino, los inmigrantes son marginados injustamente, son tratados como delincuentes y se les quita la posibilidad de integrarse en los sectores productivos de la sociedad. Por eso, sus problemas vienen a ser los mismos que tenían en sus pueblos de nacimiento; es decir carecen de empleo fijo, de vivienda propia y de una adecuada alimentación. Gran cantidad de inmigrantes, que un día arribaron al Paraíso soñado con la idea de alcanzar una Vida Mejor, cuando despiertan a la realidad del nuevo ámbito urbano se dan cuenta de que están viviendo en especie de guetos con pisos de subarriendo que comparten con diez o doce personas, que están sobreviviendo con los pequeños recursos obtenidos de unas horas de faena como encargados de limpieza, repartidores de diarios, fregaplatos, cuidadores de ancianos, ayudantes de carga y descarga de camiones, o vendedores ambulantes. La dura realidad les muestra que siguen siendo ingratamente pobres, que están más solos que nunca y se sienten como atrapados en un callejón sin salida. Quizás ya no les falta el pan diario, ni viven en chabolas sin mobiliario, y tampoco usan vestimenta desastrosa. Estas circunstancias desfavorables suelen resolverla sobre la marcha: con unas cuantas monedas logran adquirir el alimento, con las sillas y mesas que recogen de la calle improvisan el mobiliario en el piso, con un abrigo que alguien les ha obsequiado pueden resistir los inviernos. La vida dura de los inmigrantes va en estrecha relación con sus gastos, sobre todo los de fin de mes, cuando deben incluso dejar de comer para cubrir la renta del piso, pagar los servicios de agua, luz, gas, y teléfono(si lo hubiera), cuyos importes son siempre caros en las grandes ciudades.Así pues, el inicio de una nueva vida en España, lejos de la patria y de la familia, es duro para casi todos los inmigrantes.
EL SEÑOR DE LOS MILAGROS
artículosEl Señor de los Milagros
Cada año, en el mes de Octubre, se celebra en Lima, la capital de Perú, la Procesión del Señor de los Milagros. El culto a esta figura del Cristo Crucificado, tiene su origen en los remotos tiempos de la Colonia. Hacia mediados del siglo XVII, en algunos barrios de la ciudad, existían cofradías de negros esclavos venidos de África que se reunían luego de la dura jornada de trabajo para aprender y practicar los preceptos católicos que les impartían los curas y frailes doctrineros de las iglesias cercanas.
EL SEÑOR DE LOS MILAGROS
El Señor de los MilagrosJorge VarasCada año, en el mes de Octubre, se celebra en Lima, la capital de Perú, la Procesión del Señor de los Milagros. El culto a esta figura del Cristo Crucificado, tiene su origen en los remotos tiempos de la Colonia. Hacia mediados del siglo XVII, en algunos barrios de la ciudad, existían cofradías de negros esclavos venidos de África que se reunían luego de la dura jornada de trabajo para aprender y practicar los preceptos católicos que les impartían los curas y frailes doctrineros de las iglesias cercanas.Precisamente en uno de los barrios más pobres de Lima, denominado Pachacamilla por el hecho de contar entre sus habitantes a numerosos indios llegados de la localidad de Pachacámac, un esclavo angoleño cuyo nombre la historia no alcanzó a registrar, perteneciente a la cofradía del barrio, pintó (entre los años de 1650 y 1651) en la pared del galpón donde solían reunirse los asociados la imagen de Jesucristo muerto en la cruz.
